Freud, Marx y Weber en autores de la Escuela de Frankfurt.

La Escuela de Frankfurt ubica dos debates (de varios): La Teoría Crítica, relacionada con las ciencias sociales, contra el Positivismo (Popper), al cual se lo acusa de nomológica y matemática. Adorno y Horkheimer toman las obras de Marx, en sentido de teoría que critica el sistema económico capitalista; lo sintetizan con las propuestas de Freud, desde el psicoanálisis, para cuestionar la economía, “se hacía un uso político de la psicología colectiva” (Muñoz, s/f: 03), ellos unen la economía con psicoanálisis (Muñoz, s/f). Así, esta teoría se convierte en el cuestionamiento de lo que “es”, para abrir la posibilidad de lo que “debe ser”.

También, se ubica la crítica filosófica en sentido negativo, aquí se apunta contra la Razón Instrumental. La Dialéctica Negativa es el punto de encuentro y des-encuentro con Marx, y por inclusión, con Hegel. El marxismo había otorgado el materialismo histórico, que entregaba al sujeto del proletariado capaz de transformar el progreso de la historia, supone su dictadura. Sin embargo la realidad de la Escuela de Frankfurt, se presenta en dialéctica-negativa. La clase proletariada no tenía la fuerza esperada, y con ella se despide la posibilidad de la praxis social. Más bien era el ascenso de la clase burgués, su dominio, como bien Weber lo establecía: el individuo es capaz de construir la sociedad con racionalidad autónoma, con arreglos a fines. Sin embargo para la Escuela Crítica significa la cosificación del pensamiento moderno. Se suma la Industria Cultural, el sistema capitalista, que fetichiza la mercancía y se sintetiza en el consumo, el triunfo del individualismo y el ascenso del nacionalismo-socialismo. Por tanto, es la Razón Ilustrada la de los equívocos; hay que desmitificarla. Recuperar la Ilustración. Emancipar a la sociedad y, en ella al individuo.

“El horror mítico de la Ilustración tiene al mito por objeto” (Horkheimer, 1994: 82), se plantea la ontología de la Ilustración como mítica. Logos (como ciencia), palabra de Zeus, capaz de dominar la naturaleza, se ha convertido en el conocimiento conceptualizado para mover el mundo. Esta analogía sirve para representar a la Ilustración y demostrar la necesidad de des-mitificarlo; realizar, quizá, una crítica “pura” e inmanente a la Ilustración, indagar por sus promesas (justicia, fraternidad, libertad). Si la racionalidad es mítica, por tanto, es irracional; la realidad es no-racional, está camino a la barbarie. Este es un punto fundamental, pues la Razón, no ha logrado libertad para los seres humanos, más bien los objetiva.

Adorno encuentra la salida en Freud para desmitificar la Ilustración. Buck-Morss señala al respecto: “El argumento (…) era simplemente que si la secularización, el “desencantamiento” del mundo era la fuente de la alienación, lo que se necesitaba era un retorno al mito… Adorno decidió atacar este irracionalismo” (Rojas-Crotte, 2012: 147). El tema del irracionalismo es una clara alusión al psicoanálisis, Freud dio cuenta de “fuerzas oscuras” que dominan el inconsciente humano. De aquí desprendemos algunos aspectos como la mitificación de la realidad, la fetichización de la mercancía, presente en Marx y Freud, y la oferta de la felicidad que ofrece el consumismo-individualismo, gracias a la industrialización cultural.

Si bien Max Weber intento asignar racionalidad en la relación de los sujetos, y la secularización en la sociedad, porque los mitos no tiene cabida en las sociedades modernas. Por otra parte, Adorno, dirá que “El hombre cree estar libre del terror cuando ya no existe nada desconocido”. Freud transformará la realidad al plantear el dominio “de un instinto agresivo” “instintos objetales” “libido” (Freud, 2000: 60-61). El hombre somete a la naturaleza por temor, lo transforma con la técnica de la ciencia, este último es pensamiento de Freud, que bien se ubica en la Dialéctica de la Ilustración: al someter la naturaleza, somete al hombre. Freud dirá, que el temor y el sometimiento surgen del sufrimiento, de la negación de la felicidad; el objeto deseado que hace buscar al ser humano (placer y displacer), son premisas que se interpretarán por la Teoría Crítica como la vorágine del consumismo, el placer de obtener; la industria cultural que oferta felicidad en la mercancía. La fetichización de los objetos (Freud) en sentido de contigüidad y metonímica; se convierte en la premisa para explicar la mercancía y los medios de comunicación como la televisión. Son algunas lecturas que surgen en este ejercicio comparativo.

Bibliografía

Freud, Sigmund (2000 [1939]). “El malestar en la cultura”, en: El malestar de la cultura y otros ensayos. Madrid: Alianza Editorial: 7-60.

Horkheimer, Max y Theodoro Adorno. (1994 [1947]). “Concepto de ilustración, en: Dialéctica de la ilustración. Valladolid: Simancas Ediciones: 59-95.

Muñoz, Blanca (s/f). Psicoanálisis y Marxismo – Teoría Crítica y Escuela de Frankfurt, Madrid:  Universidad Carlos III. En línea: http://www.feeye.uncu.edu.ar/web/epistemologia/Lineadetiempo/Documentos/Psicoanalisis_y_Marxismo.pdf (Consultado, 24-12-2012)

Rojas-Crotte, Ignacio (2012). “De la Teoría crítica a la dialéctica de la Ilustración: La apuesta por  un enfoque filosófico en la investigación en Ciencias Sociales”. Convergencia. No. 59, México: Universidad Autónoma del Estado de México: 141-157. En línea: http://www.redalyc.org/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=10521880006 (Consultado 24-12-2012)

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