Perspectiva sociológica de Durkheim, posibles/imposibles, aplicaciones en la sociedad contemporánea.

Durkheim esboza conceptos como consenso, cohesión social, división del trabajo, anomia, entre otros. Detecta en las sociedades modernas una división anómica del trabajo. Las sociedades altamente desarrolladas, se vuelven segmentarias, se caotiza las relaciones en la sociedad; esto representa un riesgo para la sociedad. La anomia significa el debilitamiento de la moral: ausencia de normas, pérdida de valores compartidos. Produce ansiedad e insatisfacción, es decir, desintegración social. Se suplanta el orden, y el poder de la sociedad colectiva; que es el único que puede determinar e institucionalizar normas. Aquí la división del trabajo será la noción que permite dependencias, principalmente desde la solidaridad. De hecho, en la división del trabajo se produce solidaridad, “…la división de trabajo está en ella muy desenvuelta y produce solidaridad” (Durkheim, 1967: 61).

“La solidaridad social es un fenómeno completamente moral…” (Op. Cit.: 61). Encuentra la cuestión moral instaurada en un consenso mutuo que atraviesa la vida humana, Durkheim expresa lo siguiente: “…la moral es el mínimum indispensable, lo estrictamente necesario, el pan cotidiano sin el cual las sociedades no pueden vivir”. (Op. Cit.:51). A decir del autor la moral es el elemento que permite la funcionalidad; posibilita vinculaciones, normas, reglas de conducta, prácticas por costumbre.

Desde la noción de solidaridad social, Durkheim, explica las diferentes relaciones que se establecen en la sociedad, en el ámbito del derecho, la familia, entre otros. La solidaridad mecánica significa un “derecho represivo cuya ruptura constituye el crimen” (Op. Cit.:67); aquellos actos considerados crimen ofenden a la conciencia colectiva. Es decir, el homicidio, las violencias, son normados y castigados por los grupos sociales, aún desde los albores primitivos de los seres humanos. Frente a esto la solidaridad orgánica se presenta por las normativas especializadas en cuanto al derecho. Esto implica que a mayor organización, mejor individualización de las normas; se deja lo mecánico para insertarse de manera orgánica, una funcional-positiva en la sociedad, formando un vínculo social que permita tener una conciencia colectiva, la cohesión por medio de las normas y la institucionalización de la sociedad.

Posibles -e imposibles- aplicaciones en la sociedad y la sociología contemporáneas.

Es cuestionable la supremacía de la sociedad hacia los individuos, por cuanto el individuo se halla cohesionado por la coerción y la coacción. Los sujetos están en una conciencia socializada que agencian sumisión a las normas sociales. No es posible conocer a los sujetos. Por otro lado, lecturas actuales y aplicables está, el debate entre el Estado, representado por el Gobierno y la sociedad. Se presenta el problema de la seguridad y el aumento de control (por la violencia) frente a la libertad. “Si únicamente la sociedad puede disponer la represión, es que es ella la afectada, aun cuando también lo sean los individuos, y el atentado dirigido contra ella es el que la pena reprime” (Op. Cit.:82). Como también, la sociedad está representada por el gobierno, este puede violentar a la sociedad. También son actuales los debates de la individualidad y sociedad. ¿La pluralización del individuo hace necesaria una vuelta hacia lo colectivo?

Bibliografía

Durkheim, Emilio (1967). “La función de la división del trabajo”, en: De la división del trabajo social, Argentina: Schapire.

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